Parece que ya huele a verano y con ello las notas finales están al caer 🤯

 

Tus hijos ya casi están de vacaciones pero antes toca enfrentarse al temido boletín de notas. En cómo actuamos nosotros en ese preciso instante que nuestro hijo saca las notas de su mochila y nos las entrega, estará la clave de su reacción.

 

Podemos poner cara de alegría, de circustancia, de enfado,… Así que vamos a prestar atención a nuestra expresión porque ya te digo yo que en ese preciso instante no estarán analizando cada pequeño gesto.

 

Es chungo pero la forma ideal de actuar tanto si las notas son buenas como si no son tan buenas (no me gusta decir malas) o incluso puede ser que sean notas que no esperabas, será la de mantener la calma en todo momento. Chungo, chungo, chungo. Qué fácil es decirlo y que difícil ponerlo en práctica.

 

Se pueden dar distintas situaciones:

 

  • Si las notas han sido buenas y han cumplido con tus expectativas. Parece que la reacción está clara: premio por haber conseguido buenos resultados, veranito tumbado a la bartola y sin hacer nada porque según parece se lo ha ganado. Pero cuidado!. Soy de la opinión que hay que premiar por el trabajo hecho durante el año pero con cabeza. No es aconsejable no hacer absolutamente nada durante el verano porque después la vuelta a la rutina puede ser bastante más dura.

 

  • Si las notas no han sido tan buenas y no han cumplido nuestras expectativas . Si tu hijo ha suspendido tampoco deberíamos hacer ningún drama. Te sugiero que sigas leyendo porque voy a compartir contigo lo que les digo a los padres que hacen asesorías uno a uno conmigo. Debemos analizar la situación para ayudarlo y entender lo que está pasando. Si crees que están en una situación que no sabes ni por donde salir, reserva ya mismo una sesión gratuita conmigo desde este enlace para ver si puedo ayudarte. Pero de manera generalizada y no personalizada para tu hijo en concreto, te recomendaría empezar haciéndote estas preguntas:

 

– ¿A quién le duele más el suspenso? Sabemos que a nosotros como padres nos duele que nuestros hijos suspendan, ¿Pero ellos cómo están? ¿Qué sienten al suspender?

 

Debemos analizar el por qué ha suspendido: se aburre en clase, no le gusta el profesor, no le gusta la materia, le cuesta estudiar, no se concentra, necesita apoyo, ….

 

– ¿Castigo sí o castigo no?. Esto es un dilema y algo que según la familia se trata de una manera u otra. Pero lo que yo suelo recomendar es reforzar la comunicación con los hijos justo en este momento. Hacerle ver y entender que lo queremos igual, transmitirle que confiamos en él y que es capaz de aprobar.

 

Ver lo que necesita nuestro hijo y que él/ella sea capaz de pedirnos ayuda para salir de este bache, nos ayudará a prestarle todo lo que necesita para intentar sacar el curso en septiembre.

 

Debemos ser flexibles pero con control y reforzando la confianza en ellos mismos. Y si necesita ayuda, brindarle toda la que esté en nuestra mano.

 

Concienciar a nuestros hijos que las malas notas pueden mejorarse y que con esfuerzo y dedicación podrán mejorar y conseguir todo lo que se propongan. 

 

Si quieres compartir tu reacción al recibir las notas y cómo actúas, estaré encantada de leerte y poder así aprender mucho más. Ese es también el primer paso para ser consciente de cómo actuamos.

 

Un abrazo 💚